Una imagen permanente es la de una madre en medio de la oscuridad, con su bebé en brazos, envolviéndolo tiernamente con sus palabras. O sentada en un sillón, apenas con una luz tenue, mientras amamanta a su hijo, mirándolo embelesada.
En estos tiempos creo que de eso queda poco. Smartphones, tablets, laptops, facebook, twitter y un montón de otros elementos están ahí, al alcance de la mano de una mujer que trabaja, tiene marido o no, hijos propios y ajenos de los cual encargarse. Por eso, mientras con una mano mece a su bebé en el cochecito, con la otra mano chequea emails, mensajes de texto, googlea los deberes que su hijo mayor olvidó. Además, hoy existe todo un arsenal de mecedoras con vibrador y musica que prometen dormir al niño en segundos, cuneros con luz, sonido, y hasta la posibilidad de grabar la propia voz para que la pobre criatura crea que su madre está alli, cantándole. Hoy creemos que es casi imposible criar de manera segura a un chico si no tenemos el baby call, humidificador, sensor de respiración del bebé, un colchón con dispositivo que imita los latidos del corazón asi el niño siente que aún está dentro de su madre... En el auto llevamos, el huevito, la silla, el dvd portátil para que no se aburran durante los viajes largos.
Yo me pregunto como sobrevivimos, todos los que hoy tenemos más de 30 años, sin tantos elementos que cuidaran nuestra integridad física, deberíamos estar todos magullados luego de viajes por ruta dos, recostados en el asientro trasero, y traumados, por decir lo menos, luego de ver programas violentos como eran tom y jerry, y brigada A.
Hoy todo es didáctico, todo tienen que tener una función y ser una influencia positiva. Nuestro querido ratón mickey, que antes andaba de parranda con sus sobrinitos, hoy es un amable personaje que enseña números, letras, modales y demás temas interesantísimos para un niño de poco más de un año.
Nos estamos olvidando que hay que dejar a los chicos ser chicos, está bien estimularlos para que aprendan, pero hay que tener mucho cuidado que la estimulación no se convierta en presión. Un chico de dos años que toma mamadera, usa pañales o no habla a la perfeccion, es señalado como un chico ocn problemas de adaptación o lo peor " retraso madurativo", una forma elegante de que le digan lento, a nuestro hijo.
También veo que se empuja a las madres a amamantar tanto como les sea posible, bajo pena de que si no lo hacen el pobre chico quedará a merced de virus, bacterias y tendrá de por vida una sensación de abandono. Es cierto, la leche materna es lo mejor que se le puede dar a un hijo durante sus primeros meses de vida, pero que pasa con aquellas mujeres que por diferentes motivos no pueden , o no quieren? son menos madres, son malas madres? No, son mujeres que elijen lo que ellas creen que es mejor para ellas y sus hijos. Creo que es peor amamantar a un hijo de mala gana, que darle una mamadera con amor.
También está es hecho de que la mujer se quede con su bebé todo el tiempo que pueda, pero si el niño luego, se niega a despegarse de su mamá, es un malcriado, un pollerudo.
El ser madre, o no, es una elección de cada una. Amamantar o no, es una elección también. Quedarse en casa durante tres, seis o doce meses, es también elección de una. Las mujeres que no están bien consigo mismas, no pueden ser ni buenas madres, ni buenas esposas, ni buenas hijas.
Personalmente amamanté a mi primer hijo, y hago lo mismo con la segunda. Nunca dejé ni dejaré que duerman en mi cama, para eso cada uno tiene su espacio, preparado especialmente. Desde pequeños los voy dejando de a ratos con tíos y abuelos, y cuando empiezan el jardín maternal tengo la dicha que se van contentos, y vuelven más contentos aún. Los hijos son parte de uno, pero no extensiones de uno.
Por eso, hoy la maternidad es otra cosa, pero persigue el mismo fin. El bienestar de nuestros hijos. Por eso, la mujer que elija ser madre a tiempo completo, bienvenida sea, si eso la hace feliz. Ahora, si una elije que se madre sea un parte más de una, sin que esto invada todos los demás aspectos de su vida, bienvenida también. Y si un niño no crece con una madre, pero crece con dos padres que le brindan amor y cuidados, contención y formación, bienvenidos también a nuestro mundo. Los humanos nos somos la primer especie, de hecho, hay muchos ejemplos en la vida animal en el que el macho asume el rol del cuidado de las crías.
Ser madre, o padre es un regocijo permanente, con pecho o mamadera, con brazos o mecedora. En casa, o con jardín maternal. Lo importante acá es que esa criatura sobre la que tantos opinan, sea, en definitiva, feliz.
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